MENSAJE DE LOS OBISPOS DE LA CEN A LAS FAMILIAS NICARAGÜENSES


"Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada” (Juan 15,5).


A los sacerdotes, diáconos, religiosos (as), a todos los católicos, a las familias nicaragüenses, a todo el pueblo de Dios, hombres y mujeres de buena voluntad:


Los Obispos de Nicaragua constatamos cómo la sociedad de nuestro país ha experimentado constantes cambios en su estructuras sociales, en lo tecnológico y en lo científico, producto de la posmodernidad; nos damos cuenta cómo estos cambios han influido en cada persona, especialmente en el hombre y la mujer de hoy día, quienes reciben como solución a sus problemas cotidianos propuestas seductoras que en diversa medida comprometen la verdad y la dignidad de la persona humana, afectando naturalmente a la familia.

 

Este proceso ha dado como consecuencia la pérdida del necesario protagonismo de la familia en la sociedad, y como consecuencia las campañas abortistas, en donde impera el egoísmo y el individualismo de sus integrantes que no asumen sus roles familiares, adoptando y eligiendo estilos de vidas, movidos por modelos extraños, que contradicen su propia realidad, verdad y moralidad.

Estos cambios afectan a la familia, ya que contradicen el Evangelio de Cristo y amenazan la integración familiar, dando como resultado el aumento de los divorcios, madres y padres solteros, violencia intrafamiliar, desempleo, inseguridad, alcoholismo, drogas, prostitución, enfermedades de transmisión sexual, vacío espiritual, insatisfacción, crisis de valores humanos, morales y cristianos. Ante esta realidad, nuestros retos como iglesia son: evangelizar, fomentar, coordinar y acompañar a la familia en su desarrollo humano, espiritual, y en todo lo que pueda ayudar para revitalizarlas en su entorno social y cultural que la nación necesita. Ponemos nuestra esperanza en el reencuentro personal y comunitario con Cristo que da pleno sentido a nuestras vidas.

También evidenciamos el esfuerzo y dedicación de todos los agentes de pastoral familiar, y de las familias, que en medio de las adversidades, se esfuerzan para trasmitir la fe en Cristo, como auténticos discípulos misioneros, que día a día, donan su testimonio de vida y apostolado en favor de la evangelización de la familia y vivir su identidad, cumplir su misión transversal en la iglesia y la sociedad.

Los Obispos de Nicaragua, impulsados por el Espíritu Santo, invitamos a todos los miembros de la Iglesia católica, y pedimos a todas las personas de buena voluntad y a la sociedad en general a unir esfuerzos en defensa de la familia y la vida, especialmente en este año 2014, que hemos decidido nombrar como: “El año de la familia”, con el tema: “FAMILIA: MIRA A JESÚS QUE TE MIRA”.

Deseamos que en este año 2014 todos seamos autores y agentes de la familia, es decir misioneros de Jesucristo evangelizando durante todo el año, para alcanzar las metas de tener hogares cristianos organizados, catequizados y unidos, para un mejor servicio a todas y cada una de las familias de Nicaragua.

Concluimos esta exhortación poniendo a todas las familias bajo la protección de Dios y su Hijo Jesús y a la intercesión de la Santísima Virgen María. Que nuestras familias sean auténticas “iglesias domésticas”, “santuario de vida”, “célula básica y vital de la sociedad”, “taller de humanidad”, en las que se acoja y defienda, se eduque y se promueva la vida.


Dado en la sede de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, a los veintinueve días del mes de diciembre del año dos mil trece. Fiesta de la Sagrada Familia.